Del diario de Casandra Rattengift, extracto número 7:
Escribir. Yo me dedico a escribir. Punto. Deslizar un bolígrafo sobre un papel y observar el suave rumor de la tinta poco tiene que ver con arreglar un local entero.
Sin embargo, aquí estoy, haciendo suposiciones sobre normativa de obras y colores apropiados... A veces me pregunto qué he hecho mal...
Para la reforma del local, como idea previa, se me ocurre que la mejor opción sería adjuntar los locales adyacentes, al fin y al cabo; son nuestros.
Si los fusionamos tenemos el triple de local (Lo cual no implica el triple de drogas y putas).
Una vez anexionados, se podría dividir el nuevo local en dos zonas diferenciadas: Normal y VIP (Vampire Indeed Place; qué juego de palabras más delicioso me ha salido, veo que mi técnica mejora más si cabe).
La zona para mortales incluye una barra, el escenario, unas mesas y pista de baile. Serán dos tercios del local aproximadamente.
La zona VIP, el otro tercio, poseerá una puerta doble solamente franqueable bajo identificación. De esta forma, no se podrá ver nada desde la zona de los mortales.
Por otro lado, sería menester revisar las posibles opciones a colocar una entrada directa desde el alcantarillado. (Nota: incluye esto en tu próximo libro. "Entrada directa desde el alcantarillado", qué metáfora más dulcemente amarga)
Para la entrada, una cristalera hacia la zona mortal, además del nombre del local y una gran ilustración en la pared restante serían agradables y atractivas a la vista.
Dejaré unos bocetos que he hecho mientras Red sacudía a Troy en la jaula, están a sucio, las servilletas no eran demasiado buenas (ni demasiado abundantes, huelga decir) pero creo que servirán.
Sin más, me despido por esta noche.


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